Gärna, en el callejón de Jorge Juan, y la belleza de unir disciplinas

Durante años pasé ante la puerta de Gärna sin entrar. Me detenían a la vez la curiosidad y cierta distancia. Llevo años pasando por ese callejón de Jorge Juan cada vez que voy a Madrid. La zona me atrae desde hace mucho. Representa una escala más íntima y de nicho, donde el diseño, la arquitectura, la moda y cierta idea del gusto conviven con naturalidad.

Siempre me he imaginado teniendo un espacio allí: a veces con Imiloa, otras con The Collector o con proyectos distintos. Era una posibilidad bastante concreta. Por eso miraba Gärna desde fuera. Su puerta pequeña y discreta parecía proteger el interior.

Esta vez la puerta estaba abierta. Subí las escaleras y, en pocos segundos, entendí por qué el lugar me había atraído durante tanto tiempo.

Una galería que no es solo una galería

Encontré una exposición bien montada y, detrás de ella, un proyecto más amplio. Gärna reúne arte, arquitectura e interiorismo dentro de un mismo lenguaje.

La exposición que vi reunía a Verónica Mar y Fernando de Ana. En las piezas de Mar había una relación muy limpia entre volumen, materia y delicadeza. En las de Fernando de Ana, una intensidad más luminosa y más física, construida desde la geometría, la resina y ciertos efectos iridiscentes que hacían que las obras cambiasen con la luz y con la distancia. Eran lenguajes distintos, pero convivían muy bien dentro de ese universo visual tan medido.

Todo estaba cuidado con precisión: la disposición de las obras, las esculturas sobre las mesas y en pared, los libros, los catálogos, las tarjetas y los dosieres. Se percibía la mano de un estudio acostumbrado a pensar el espacio entero. La identidad continuaba en el mobiliario, el color, la luz, la gráfica y la forma de recibir.

La persona que me enseñó el proyecto también formaba parte de esa coherencia. Me explicó el espacio con una mezcla muy poco frecuente de sensibilidad, educación y entusiasmo sereno. La visita me hizo pensar en la visión de su fundadora. Aunque no la conozco, el espacio deja clara su manera de relacionar disciplinas con respeto y precisión. Para mí, esa es una de las virtudes de Gärna.

Un eco inesperado

La visita activó un recuerdo muy concreto. Durante 25 años, Mediadvanced mezcló agencia de comunicación, estudio de diseño, fotografía y galería de arte bajo una misma mirada. Cuidábamos las exposiciones, cerca de 300, y también la identidad completa de cada artista y proyecto. Al entrar en Gärna vi una continuidad con aquella forma de entender el trabajo, hoy transformada en The Collector.

Salí pensando en la visión completa: la calle, el edificio, la selección de artistas, el estudio trabajando arriba y la delicadeza de quien lo explica. Arte, arquitectura e identidad compartían el mismo tono.